Senderismo: El Maremoto de Lisboa (1755)


Distancia: 6 Km.
Dificultad: Baja
Duración: 1.5 horas
De interés: Torre de Castilnovo, ruinas de Conilete
Permisos: NO
Modalidad: Lineal
Niños: SI
Ruta vía satélite: Conil – Torre de Castilnovo

  

La franja de costa que va desde el Estrecho de Gibraltar (España) al Cabo San Vicente (Portugal) pasa por ser unos de los lugares donde más movimientos sísmicos se registran de la península ibérica junto a la costa noreste de Andalucía (Granada, Almería) y la región de Murcia.

Afortunadamente los terremotos que se registran son de baja intensidad, de magnitud menor que tres en la Escala de Richter, casi inapreciable para las personas. Cuando superan de los 4, la cosa cambia, se sienten y se nos mete el sustillo en el cuerpo. El pasado 17 de noviembre un temblor cuyo epicentro se localizó a 100 Km. del Cabo San Vicente se dejó sentir en toda la costa occidental (Cádiz, Huelva y el Algarbe) así como en el interior (Sevilla). No pasó del mero susto sin importancia pero que nos recuerda cada cierto año el devastador terremoto de Lisboa de 1755.

Posibles epicentros del terremoto de Lisboa 1755. Fuente: El efecto de tsunami de Lisboa en la Costa de Conil de la Frontera (autor: Luis Luque, Caridad Zazo y otros autores) 

Prado de Castilnovo, Conil de la Frontera

Han pasado más de dos siglos y medio de aquel suceso. Suceso que marcó de por vida a muchas personas que ya no volverían a vivir tranquilo cerca de la costa. Como ya sucediera con el terremoto de Indonesia de 2004, un tsunami o o maremoto barrió toda la costa de Cádiz, Huelva, Portugal y Marruecos. Desde este blog vamos a recorrer aquellos lugares que tuvieron algo que ver con aquel suceso histórico como son la Torre de Castilnovo o la calle Virgen de la Palma en la capital gaditana.  

El Maremoto de Lisboa (1755): La Torre de Castilnovo y las ruinas de Conilete

La costa de Conil de la Frontera (Cádiz) fue de la más afectada por las olas en el litoral español. Los historiados y geólogos identifican hasta 3 gigantescas olas de 8.5 metro de altura las que barrieron la costa de Cádiz el 1 de noviembre de 1755.

Posible cota de la ola tierra adentro. Observar donde queda la Torre de Castilnovo. Fuente: El efecto de tsunami de Lisboa en la Costa de Conil de la Frontera (autor: Luis Luque, Caridad Zazo y otros autores) 

El tsunami se generó como consecuencia del terremoto de Lisboa. La intensidad del terremoto fue muy notable y su efecto se sintió prácticamente en toda Europa, por lo que se le atribuye una magnitud de 8-8.5 en la escala de Richter. Como ya ocurriera en el tsunami de indonesia de 2004 donde el mar se retiró varios cientos de metros, en la costa de Cádiz sucedió un efecto similar. La población desconcertada contemplaba el extraño efecto de la retirada del mar mientras hasta al menos 3 olas con altura que oscilaban entre 2.5 y 10 metros avanzaban hacia la costa. La olas unido a la pleamar existente provocarían grandes daños en las infraestructuras costeras además de la pérdida de más de 1000 vidas humanas en las provincias de Cádiz y Huelva. Dos cientos cincuenta años después muy pocas cosas conmemoran o recuerda aquel fatídico día donde tantas personas fallecieron. Del terremoto, de 8-8.5 grados de magnitud, se conocen algunos desperfectos en torre de iglesias y catedrales causados por dicho movimiento sísmico; pero de los efectos provocados del posterior tsunami de poco o casi nada se tienen referencias.

 

Playa de Castilnovo, Conil de la Frontera

Dos son los lugares en la costa de Cádiz donde los científicos e historiadores preferentemente han centrado sus estudios sobre los efectos del tsunami del terremoto de Lisboa: la flecha costera de Los Toruños (Valdelgrana) y la playa de Castilnovo, entre el arroyo Salado y el arroyo Conilete en Conil de la Frontera. Dos enclaves, donde a pesar del tiempo transcurrido, 254 años, permanecen vírgenes del acoso inmobilario. Es precisamente en la playa de Castilnovo donde encontramos lo que a modo de símil moderno sería una de las zonas cero del tsunami en la costa de Cádiz: un antiguo poblado de nombre Conilete en las inmediaciones de la Torre de Castilnovo que según la tradición oral fue engullido por el mar. Las ruinas de este poblado aún son visibles aunque gran parte de sus ruinas sirvió durante años para que los vecinos del Palmar construyeran sus casas. El recinto amurallado de la torre de Castilnovo desapareció así como las distintas edificaciones entorno a ella. Solo sobrevivió al tsunami la actual Torre de Castilnovo, único testigo vivo de aquel suceso histórico que sobrevino un día de noviembre de 1755 en la siempre tranquila costa de Conil de la Frontera.

Ruinas de Conilete y Torre de Castilnovo (Conil de la Frontera)

Runias de la Fortelza de la Torre de Castilnovo, Conil de la Frontera

Como ya hemos comentando pocas son las referencias escrita de aquel episodio; una de ella es recogida por la Real Academia de la Historia en 1756 que dice algo así:

«[…] Comenzó el temblor a las 9 y media de la mañana y duro 7 u 8 minutos, y no tuvo por entonces otro efecto que el susto; pero una hora después salió el mar con ímpetu furioso, y arruino la fuerte Casa Chanza del Duque de Medina Sidonia en la mayor parte, y la antigua que tenía en Castilnovo, llevándose las barcas, redes y aprestos de la Almendraba, y pesca de atunes; destruyó también cinco casas contiguas, la Fuente pública, y la torre de la Costa que llaman Chiquita que dividió en tres pedazos, y lanzo a larga distancia. Se ahogaron 24 personas de todas edades, y entre ellas el Administrador del Duque; 599 cabezas de ganado; 120 vacunas, 3 caballerías mayores y 46 menores, y como entro el agua legua y media por partes no solo inundo el Prado de Potros, sino que inutilizó muchas sementeras, y todo el terreno que cubrió de broza y arena […]».

Estas y otras referencias históricas en la costa de Valdelagrana han ayudado a identificar restos ya no monumentales sino más bien geológicos de aquel suceso histórico: son los abanicos de derrames tsunámicos. La inundación alcanzó en algunos lugares una legua y media, es decir, unos 8.25 Km. Las aguas iban cargadas de sedimentos y depositaron arena, piedras y restos de vegetación. La fuerza de la ola en la costa de Conil de la Frontera derribó casas de madera y piedra, arrastró barcos a tierra y ahogó a numeroso ganado del poblado de Conilete. Como ya hemos dicho, la población de Conilete, de la que aún se aprecian algunas ruinas junto a la Torre de Castilnovo, fue completamente destruida. Las olas rebasaron el cordón litoral arrastrando mucho sedimento tierra adentro. A eso, los científicos lo llaman abanicos de derrames. Uno de ello, situado junto a la Torre de Castilnovo, incluye fragmentos de muros de piedras de lo que fue la población de Conilete.

Abanico de derrame tsunámico con algunos restos de ruinas de Conilete (flechas)

Torre de Castilnovo

Llegar al antiguo poblado de Conilete, o más bien a sus 4 piedras es fácil. La Torre de Castilnovo, aún en pie y solitaria esperemos por mucho tiempo (de resorts y complejos turísticos) es un reclamo más que suficiente para llegarse al lugar donde hace 254 años el mar saltó los muros de la antigua fortaleza de Castilnovo. Un paraje único y que se conserva virgen desde hace 254 años (paradojas del destino).

Texto y fotografías: José Manuel Oneto. Fuente: El efecto de tsunami de Lisboa en la Costa de Conil de la Frontera (autor: Luis Luque, Caridad Zazo y otros autores)

Para saber más:

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6 Respuestas a “Senderismo: El Maremoto de Lisboa (1755)

  1. Paloma, se me olvidaba, Feliz Navidad! y aunque no podáis venir mañana a plantar el almendro espero que lo hagáis en vuestra casa y nos mandéis las fotografías, aunque seáis los únicos ;)

  2. Para:
    Paloma, yo hasta ahora solo conocía los efectos del maremoto en la costa de Conil pero hay mucha más anédoctas e historias, como por ejemplo en Cádiz donde cada 1 de noviembre, día del maremoto, aún hoy día se saca a una virgen en procesión para que las aguas de la playa de la Caleta siga en su sitio.

    Para De la Fuente, buena apreciación, desconocía dicho efecto en el río Tajo. Gracias por la aportación.A ver si más gente se anima a contarnos otras curiosidades

  3. No sé si voy a poder dormir tranquilo en El Palmar durante mis vacaciones ahora que conozco el efecto del maremoto. :-)

    Como curiosidad, el terremoto de Lisboa tambíen desvió el cauce del río Tajo en lo que ahora conocemos como el Hundido de Armallones. Un lugar precioso en la provincia de Guadalajara.

  4. José Manuel que interesante este post sobre el maremoto, esta genial explicado, la verdad que yo no me enteré.

    Feliz Navidad y un buen día para plantar vuestro árbol.
    Un Saludo, Paloma.

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