Senderismo: Tambor y Acantilados de Tarifa


Distancia: 24  Km.
Dificultad: Media-alta
Duración: 9.2  horas (con paradas  de 2.5 h.)
De interés: Cerro del Tambor, Cala de Arenillas, Antiguos cuartales de la Guardia Civil, plataformas de abresión, Torre de Guadalmesí
Permisos: NO
Modalidad: Lineal
Niños: NO
Ruta vía satélite: Cerro del Tambor y Acantilados de Tarifa
A tener en cuenta: Mejor época todo el año

Inicio del Sendero Cerro del Tambor

Peñón de Gibraltar desde El Pelayo

Ayer tuvimos oportunidad de conocer la “otra costa” de la provincia de Cádiz, la más desconocida,  virgen y salvaje de la provincia: la costa oriental desde Tarifa a la Ensenada del Tolmo. Para ello, el grupo de hoy formado por 13 personas nos emplazamos en la Estación de Autobuses de Tarifa donde tomaremos un autobús de Transportes Comes S.A  (M-150 Tarifa – Algeciras, ver horarios) que nos llevará hasta El Pelayo, inicio de nuestra ruta. En las inmediaciones de la Estación de Autobuses de Tarifa existe numerosas urbanizaciones donde dejar el coche sin mayor problema. Precio del billete Tarifa – El Pelayo: 2.05€, a 1 de mayo de 2010.

Ya en el Pelayo, el autobús nos deja en las inmediaciones de la Venta El Pavo Real. El inicio de la ruta está un poco antes de la parada de autobús en las inmediaciones del Centro de Visitantes Huerta Grande. Dejando la visita al Centro de Visitantes Huerta Grande para otro día iniciamos la ruta siguiendo las indicaciones de Sendero Cerro del Tambor por una pista forestal ancha y buenas condiciones por la que nos cruzaremos con numerosos ciclistas. También es habitual cruzarnos con algún que otro coche que accede a través de dicha pista forestal a las fincas y cortijos colindantes,  siendo la más famosa de todas ellas por el número de indicaciones que veremos por su uso como alojamiento rural el Cortijo La Hoya.

Ya sólo al iniciar la marcha nos damos cuenta que la ruta promete. En un enclave único, a solo unos 20 Km. del continente africano y con la suerte de contar con un día despejado veremos las primeras panorámicas del peñón de Gibraltar y el Djebel Musa, la punta más occidental de la Cordillera del Rif, Marruecos.

Señales

Descendiendo desde El Pelayo

A medida que caminamos vamos descendiendo paulatinamente de los 248 m. del inicio hasta el nivel del mar. Pero antes de iniciar el descenso definitivo por el camino rural de las Arenillas nos desviamos hasta el Cerro del Tambor para visitar el mirador del Cerro del Tambor.

Luego volveremos sobre nuestros pasos hasta el inicio del camino de las Arenillas para descender hasta la Cala Arenillas donde comer y tomar un baño. La visita al mirador del Cerro del Tambor merece la pena. El run-run de los aerogeneradores nos acompañará durante los últimos metros. Como si de una espina dorsal de  se tratase, donde el Cerro del Tambor es lo más alto, una hilera de aerogeneradores se extiende hasta el mismo cerro. Dejando la subida al vértice geodésico del Cerro del Tambor (229 m.) para otro día, nos encaminamos a la izquierda pasando por debajo de un aerogenerador que en su conjunto (el Parque Eólico del Cerro del Tambor consta de 12 aerogeneradores) y gracias al viento de poniente marca una potencia de 2805 KW. en el momento de la fotografía.

El Estrecho de Gibraltar

Parque eólico Cerro del Tambor

Panorámica desde El Cerro del Tambor

Potencia Parque Eólico Cerro del Tambor

El mirador, construido sobre un antiguo bunker, nos permite ver una de las más hermosas panorámicas del Estrecho de Gibraltar lejos del run-run de los aerogeneradores y de cualquier atisbo de civilización. Desde este punto veremos el recorrido a realizar desde unas edificaciones en ruinas sobre los acantilados a nuestra izquierda hasta la Torre de Guadalmesí a nuestra derecha. Desde este privilegiado balcón sobre el Estrecho veremos desde las alturas, lo que luego veremos de cerca: las impresionantes plataformas de abrasión. Del mismo modo tenemos unas panorámicas de la Cala Arenilla, donde comeremos y nos tomaremos un baño, la única cala con arena de aquí a Tarifa que  junto a la Cala del Tolmo forman parte de la Ensenada del Tolmo.

Volviendo sobre nuestros pasos llegamos a la intersección con el camino rural de las Arenillas. Es un camino que volviendo del Cerro del Tambor lo tendremos a nuestra derecha y que una vez que volvemos del mirador lo identificaremos por ser el único camino que desciende a la costa. Dejamos la pista forestal para iniciar así la marcha sobre un camino de cantos rodaos hasta llegar a las inmediaciones de la Cala de Arenillas junto a unas edificaciones en ruinas que parece ser que fueron unos antiguos cuarteles de la Guardia Civil.

Llegando al mirador del Cerro del Tambor

Mirador Cerro del Tambor

Mirador del Cerro del Tambor

Antiguos cuarteles de la Guardia Civil junto a la Cala de Arenillas

Cala de Arenillas

Antiguo cuartales de la Guardia Civil, Cala de Arenillas

La Cala de Arenilla es pequeña y apenas nos podemos bañar en una pequeña zona despejada de piedras. No es ni mucho menos paradisiaca pero es perfecta para los que nos gusta aislarnos de lo mundano. No obstante en tanto en cuanto los días se alargan y el tiempo mejora a la cala llegan aficionados a la pesca submarina y algún que otro senderista dispuesto a contemplar la impresionante plataforma de abrasión a los pies del antiguo cuartel de la Guardia Civil.

Cabe destacar varios elementos geológicos en nuestro paseo además de la propia plataforma de abrasión por la que caminamos entre la Cala de Arenillas y la Cala del Tolmo: los nidos de abejas y los tafonis.  Los nidos de abeja son pequeñas cavidades con dimensiones que no llegan a superar los 2-3 cm de diámetro y los 3-4 cm de profundidad, desarrolladas sobre paredes verticales con una escasa cobertera vegetal. Estas oquedades, que pueden adquirir distintas morfologías, se sitúan muy próximas entre sí, dejando finos tabiques intermedios. Los tafonis son oquedades de mayores dimensiones (de orden métrico), que se producen en paredes y escarpes desnudos.

Tras descansar y tomar un baño reanudamos la marcha costeando los acantilados a veces por arriba y otras a pie de playa por calas de cantos rodaos. La senda indicada con balizas de vía pecuaria y otras veces por balizas de madera serpentea la costa. La vegetación cierra algunas veces el camino lo que produce que nos llevemos algún que otro arañazo en las piernas. Es por ello que aprovechando la marea baja costeamos los acantilados por la playa. El paseo no es cómodo, hay que estar atento a no doblarnos el tobillo, pero el paisaje lo compensa. Cruzamos varios bunkers y antiguos cuartales de la época de la Guerra Civil para llegar a las inmediaciones de la Torre de Guadalmesí.

Cala de Arenillas

Formación geológico Nidos de Abejas

Acantilados de piedras de cantos rodado

Plataformas de abresión

Estrecho de Gibraltar, al fondo África

La Torre de Guadalmesí fue construido allá por el año 1577 a rebufo del continúo tráfico de agua, sí; tráfico de agua, entre ambas orillas del Estrecho. Es curioso como los enemigos, tal como los llama Luis Bravo, director de fortificaciones de Felipe II,  vienen a tomar agua para llevárselas a sus tierra en los meses de verano: ” (…) En la boca del río de Guadalmecie, a donde suelen venir a tomar agua los enemigos, porque el mes de agosto no hay otra allí (…)” contruye la presente torre para servir además de enlace de comunicación entre Gibraltar y Tarifa, ya que al encontrarse Tarifa un poco tierra adentro, sin la construcción de la misma, ambas plazas defensivas no podrían ver ninguna señal humada de las que hicieran desde la costa de Gibraltar.

Torre de Guadalmesí

Desde aquí parte la Colada de la Costa, antiguo camino rural hoy convertida en pista forestal. De aquí a Tarifa tenemos la opción cómoda de ir por la pista forestal que aunque algo alejada de los acantilados no desmerece en ningún momento. La otra opción es seguir por una vereda que está un poco más a la izquierda y que no es más que una senda que costea los acantilados hasta llegar a las inmediaciones de Tarifa. En caso de encontrarnos con fuerza es recomendable costear estos últimos kilómetros por dicha senda, pero repito debemos de contar con fuerza, porque son continuas las subidas y bajadas.  En caso contrario recomendamos seguir por la pista forestal más llanita, algo más larga, pero más cómoda.

Llegando a Tarifa la falta de señalización puede hacernos perder la orientación por momentos. En caso de ir por la senda próxima a los acantilados llegamos a las inmediaciones de Punta Camorro y a un arroyo imagino del mismo nombre. En esta zona se ha construido una pasarela peatonal de madera que evita el arroyo. Una vez crucemos el puente unas escalera construida sobre el acantilados nos llevará hasta la pista forestal o Colada de la Costa. Si optamos por subir la escalera llegaremos a un camino de acceso a una finca privada. Girando a la derecha llegamos a la Colada de la Costa a unos 100 metros. Siguiendo la Colada en la primera intersección a la izquierda debemos de tomarla. De este modo descenderemos a Tarifa por un antiguo camino rural empedrado que recuerda a una calzada romana. Una bola blanca (debe ser una especie de antena) de unas instalaciones militares nos servirá de orientación puesto que debemos dejarla a nuestra derecha. De este modo llegaremos a las inmediaciones de la muralla de Tarifa y así, al Puerto de Tarifa y al Castillo de Guzmán El Bueno. Un refrigerio y de vuelta a la Estación de Autobuses donde tenemos nos esperan los coches.

José Manuel Oneto

Colada de la Costa

Acantilados y plataformas de abresión llegando a Tarifa

Descendiendo a Tarifa

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9 Respuestas a “Senderismo: Tambor y Acantilados de Tarifa

  1. Qué envidia me dáis!!! Ya tengo el ventolín preparado para la próxima, a ver si puedo ir.
    Besitos.

  2. Preciosa, hice una aprte de ella hace tiempo y quedé encantado de recorrer el mediterráneo de Tarifa, muy diferente al atlantico.

    Salu2

    Juanjo

  3. Estimados compis dRuteros,
    nos os quejéis tanto que disfrutastéis como monos en Gibraltar… y como siempre lo mejor nos esperaba al final de la ruta: el tanque de cervaza (palabras de Pepe). Volveremos pero para realizar la otra cara, es decir de la calita a Algeciras…

  4. Me alegro que todo saliera a pedir de boca. Como bien dices, es una zona poco conocida en nuestra bahía y que merecía la pena conocer.
    Saludos de Paco Vera

    • Amigo Paco,
      la ruta estuvo muy bien aunque se nos fue un poco de las mano al desviarno a visitar el mirador del Cerror del Tambor..pero ya se sabes, estándo allí y a solo 1.5 Km., pues habría que aprovechar. No obstante muy bien. Eso sí, no lo he recogido en el blog pero mucha suciedad en algunas zonas de la costa por su propio aislamiento. Sería bueno que se hiciera una limpieza general porque es una pena,
      y más suponiendo que solo fue el 10% de la línea de costa que recorrimos.

  5. Yo creo que todos terminamos contentos, pero cansados y a la espera de la próxima…..
    Por la costa que ya hace calor.

  6. Como se nota que terminaste cansadito…. Dificultad: media-alta, jajajajaja!!!

    Muy beuna ruta, aún me duelen las piernas pero ha sido todo un descubrimiento esa zona.

    Mas rutitas de playaaaa!!!

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