Jungfraubahn: La cara norte del Eiger


 Ueli Steck sube la cara norte del Eiger (Eigernordwand) en 2 horas y 47 m.

El Eiger, el pico más oriental de la cadena montañosa que forman Eiger, Mönch y Jungfrau, quedó ligado para siempre a la historia del Jungfraubahn desde los inicios de su construcción. Adolfo Guyer-Zeller,  quién se embarcó en una de las aventuras más apasionantes de la historia de la ingeniería ferroviaria propuso construir un túnel de 7,3 Km. de longitud que atravesando el interior del Eiger y el Mönch llegaría Jungfrau, la cima de mayor altura. El túnel se construyó y una  de sus bocas se encuentra a los pies del Eiger. Esté, no era la única obra de ingeniería que Guyer-Zeller tenía en mente para el Eiger. Construyó una estación-mirador en el interior al que llamó Eigerwand. El nombre de esta estación, donde el tren para unos escasos 5 minutos, aguarda una de las historias de reto y superación deportiva más impresionante y conocidas del alpinismo.

Eigerwand, que significa “Pared del Eiger”, evoca en los aficionados a la escalada una de las seis grandes caras norte de los Alpes. Tan complicada de escalar, que fue considerada “inescalable” hasta el año 1938; cuando cuatro escaladores, dos austriacos y dos alemanes, alcanzaron cumbre. Antes, hubo muchos intentos, trágicos intentos que llevó a calificar la subida por la cara norte del Eiger (Eigernordwand) de imposible.

La Estación de Eigerwand, que Guyer-Zeller construyó en la mismísima pared de la cara norte del Eiger, con sus grandes ventanales a modo de mirador salvó, y sigue salvando la vida de muchos escaladores que se aventuran a subir a la cima del Eiger. Los primeros que se aventuraron a subir y que tenían problemas utilizaban los grandes vanos abiertos a modo de mirador como vía de escape. Hoy día, estos vanos están acristalados y cerrados por cuestiones de seguridad. No obstante en la actualidad parece ser que existe un agujero que conecta la cara norte del Eiger con el túnel del Jungfraubahn. Esta cavidad sería utilizada por los equipos de seguridad en casos de rescates.

“Eiger” que significa “Ogro” se ha ganado su mala fama desde el principio. A la cara norte la llamaban (y siguen llamando) la “Mordwand” (la pared asesina): más de 60 escaladores han muerto en ella desde 1930 intentándola subir. Todas las muertes son dramáticas y trágicas pero siempre hay una primera, y está, en el caso de la cara norte del Eiger, fue seguida en directo por familiares y amigos de los escaladores y periodistas a través de telescopios desde la Estación de Kleine Scheiddeg. Durante la tarde del quinto día de escalada una intensa niebla ocultó a los escaladores. Estos se dispusieron a pasar la noche haciendo vivac.  Karl Mehringer y Max Sedlmeyer murieron congelados a más de 3000 m. de altura. De entonces, el lugar sobre la cara norte del Eiger donde murieron se conoce con el nombre de “Todesbiwak” (Vivac de la Muerte).

Aquella aventura fue tan sonada que un año después, en 1936, un grupo integrado por dos austriacos y dos alemanes se dispusieron nuevamente a ser los primeros en subir la cara norte del Eiger. Pasaron muy cerca de los “Stollenlochs” del Jungfraubahn (los orificios usados a modo de mirador) de la estación de Eigerwand (excavada en el interior de la montaña). Tan cerca que incluso tuvieron ocasión de saludar al personal ferroviario de la estación.  No consiguieron hacer cima y fallecieron los cuatros de forma trágica. El equipo de rescate, no alcanzó al grupo a tiempo a pesar de hacer uso del acceso a la pared desde la propia estación de Eigerwand. La historia de este trágico suceso queda recogido en la película alemana:  Nordwand (North Face, Cara Norte, año 2008).

Este suceso y la muerte de un grupo italiano intentando subir en 1938  fue tan trágico que la sociedad suiza optó por prohibir bajo multa la escalada de la cara norte del Eiger. Pero ese mismo año se escaló por fin la pared inescalable: el mérito se lo llevó Heckmair, Vörg, Harrer y Kasparek. Tardaron 3 días en alcanzar la cima.

Hoy día subir la cara norte del Eiger es uno de los principales alicientes de los más intrépidos escaladores. Y hacerlo en el menor tiempo posible el principal reto. En eso anda, un escalador suizo que se llama Ueli Steck, o más bien andaba. Posee desde el año 2008 el record en hacer la subida más rápida a la cara norte del Eiger en solitario (los pioneros tardaron 3 días y eran 4 escaladores). ¡Es una pasada ver como lo subió!. No dejéis de verlo, impresiona.

Escrito por: José Manuel Oneto Mariscal.

 Trailer de la película North Face (Nordwand). 2008.

Eiger y sus alrededores durante la noche. En la pared norte se puede ver las luces de la estación de Eigerwand.

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2 Respuestas a “Jungfraubahn: La cara norte del Eiger

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