El cerro del Laurel (Los Barrios, Cádiz)


¡Llegó el mes de setas pero no las setas! Había ganas de andar por el campo recolectando setas pero la escasa lluvia de este otoño impidió que volviéramos a casa con la cesta llena. Comprobamos que la lección del año pasado la teníamos bien aprendida. Buscábamos las “excelentes comestibles” que por su sabor, aroma o textura están deliciosas con un poquito de ajito y jamón. El año pasado conseguimos hacernos un buen revuelto de setas -níscalos para ser más exactos- pero este año el plato no llegará a la tapita.

Llegamos al área recreativa la Montera del Torero, el lugar elegido. Me acompañan en esta ocasión: Gerardo, Pepe, Juan, Luis, Héctor y María. Con la idea de combinar recolección y senderismo iniciamos la marcha. La recolecta fue bien las dos primeras horas pero luego la cosa decayó. El terreno seco no acompañaba para que hubiese muchas setas. A pesar de ello pudimos recoger una variada colección de setas excelentes comestibles: Boletus Aereus, Boletus Edulis, Coprinus Comatus y Macrolepiota Proceda. Sólo nos faltó encontrar la Amanita Cesarea (también llamada Huevo de Rey) y la Cantarellus Cibarius.

Champiñón

Champiñón. Seta tipo excelente comestible.

Macrolepiota Proceda

Macrolepiota Proceda

Macrolepiota Proceda. Seta tipo excelente comestible.

Gymnopilus suberis

Gymnopilus suberis. Seta tipo tóxica.

Gymnopilus suberis

Gymnopilus suberis. Seta tipo tóxica.

Gymnopilus suberis

Identificando la Gymnopilus suberis.

Setas conchas o Pleurotus Ostreatus

Seta tipo concha o Pleurotus Ostreatus. Excelente comestible.

Coprinus Comatus

Coprinus Comatus. Excelente comestible.

Recolectores expertos

Los recolectores.

Sin identificar

Sin identificar.

Boletus Aereus

Boletus Aereus.

Gerardo y sus trofeos

Recolector feliz por su hallazgo.

Boletus Aereus y Macrolepiotas

La recolecta.

Boletus Aereus

El precioso Boletus Aereus.

Recolector

Recolectando setas

Recolectores.

Localizaciones. Cerro del Laurel (146 m.), Valdeinfierno. Canuto del Chocolatero, Cerro de los Príncipes y Montera del Torero.

Además de disfrutar de una maravillosa jornada micológica rodeamos el cerro del Laurel con el fin de conocer este rincón del P.N de los Alcornocales. Tras encauzar una pequeña senda abierta por el ganado iniciamos una caminata sin rumbo fijo. Guiados por el sonido del agua descendemos poco a poco al canuto del Chocolatero.

El lugar merece la pena. Son en estas lajas de areniscas del cerro del Laurel donde nace una especie única de helecho: el Psilotum nudum (L.) o Helecho Escoba. Catalogada en peligro de extinción desde 1990. El  Psilotum nudum, es una de esas especies consideradas “raras” que  por su distribución mundial es más común en regiones tropicales y subtropicales que en área extratropicales como la nuestra. Tanto es así que fuera de los trópicos sólo se localiza en contados y muy concretos sitios del P.N de los Alcornocales, como aquí en el cerro del Laurel, lo que la hace única.

Helecho Escoba o Psilotum nudum (L). Imágenes de Francisco Moya. Fuente: Naturaleza en el Estrecho de Gibraltar. Flora, fauna y conservación. Consejería de Gobernación y Justicia. Junta de Andalucía.

Helecho Escoba o Psilotum nudum (L). Imagen obtenida del “Atlas y Libro Rojo de la Flora Vascular Amenazada de España”. Especie protegida y en peligro de extinción.

Canuto del Chocolatero

Canuto del Chocolatero

Canuto del Chocolatero

Canuto del Chocolatero

Canuto del Chocolatero. Entre los cerros del Laurel y de los Príncipe.

La única población europea de helecho escoba (al parecer con menos de 200 individuos) está protegida a nivel estatal y regional. De este helecho se dice que se trata de una especie “relíctica”. que es como decir que se trata de una reliquia de la flora que existió allí hace mucho tiempo.

No será lo único antiguo que encontremos en las inmediaciones del cerro del Laurel; en un gran abrigo aguarda una sorpresa. Se trata de la Cueva de las Bailadoras, un sugerente nombre que le viene dado por un conjunto de pinturas que representa a figuras femeninas bailando.

Uwe Topper, alemán apasionado por la riqueza de pinturas rupestres de la zona recorrió en la década de los 70 las cuevas y abrigos descritas a principio de siglo por J.Cabré (1913) y H. Breuil (1929) tras un vacío en las investigaciones de 40 años. Aunque no volvieron a encontrar la totalidad de los abrigos antiguos, efectúan algún nuevo hallazgo, y llegan a calcar casi todas las figuras. Uwe y Uta Topper, publicarían en 1988 el libro “Arte Rupestre en la Provincia de Cádiz” (edición agotada hoy día) donde recogerían buena parte de sus investigaciones.

Cuevas de las Bailadoras

Cueva de las Bailadoras

Cueva de las Bailadoras

El grupo

Cueva de las Bailadoras

Cueva de las Bailadoras

El grupo

El grupo

Cueva de las Bailadoras II (1992)

Cueva de las Bailadoras II.

Uno de esos nuevos hallazgos de la década de los 70 fue la Cueva de las Bailadoras que debió contener uno de los conjuntos pictóricos rupestres de la provincia de Cádiz más interesante. Tras investigar por internet buscando alguna referencia de las pinturas encontré este interesante documento, escrito en francés y titulado “Quelques considérations sur L´Art Rupestre Schématique d´Andalousie” (de Lya et Marcel Dams), donde se describe de forma muy detallada lo que Uwe Topper observó en 1975 relacionándolo con otras pinturas de características similares, muy cerca de Algodonales, en el contexto de las pinturas rupestres esquemáticas levantinas de época Epipaleolíticoperiodo posterior al Paleolítico-.

Fig. A. Figuras antropomorfas. Cuevas de las Bailadoras (Los Barrios, Cádiz.). Fuente: “Quelques considérations sur L´Art Rupestre Schématique d´Andalousie”. Lya y Marcel Dams. Hoy día gran parte de estas “bailadoras” han desaparecido por la erosión y los actos vandálicos pero aun son visibles algunas de ellas.

Paso a recoger de forma literal –ante la falta de información en español- lo que Lya y Marcel Dams describen e interpretan en su estudio:

En 1975, Topper publiait un abri contenant d’extraordinaires figurations féminines, la Cueva de las Bailadoras prés de Los Barrios, dans la province de Cádiz. Quoique l’ensemble soit fort deterioré par 1’erosión et les intemperies, un groupe de 5 femmes est encoré lisible; leur aspect est étonnant, car il difiere des figurations féminines du cycle artistique levantin tout autant que du cycle schématique. Les seins, indiques par un espace arrondi libre de peinture, avec indication de l’aréole, sortent d’une sorte de corset garni peut-étre de manches bouffantes; en outre, elles paraissent étre vétues d’un jupón étroit completé au-dessus par une jupe fort évasée. La chevelure est soit courte, soit relevée en chignon; les bras releves indiquent la posture de danse. L’inventeur souligne l’impression negroide qui se dégage de ees peintures, á cause de leur stéatopygie marquée et de la forme ovalaire du cráne. Leur hauteur moyenne va de 25 a 35 cm., dimensión  relativement grande pour l’art rupestre schématique. Un autre groupe de stylisations féminines du méme abri présente le type caractéristique en «clepsydre» comme a Vélez-Blanco, dans la province d’Almería.

Nous reproduisons la partie la plus lisible du groupe des danseuses de type negroide. Nous avons signalé en 1979 des représentations féminines de la roche peinte d’Algodonales dans la province de Cádiz, qui pourraient étre d’époque préhistorique et présentent également des caracteres negroides. Ces peintures sont dans un état épouvantable, car la roche peinte surplombe l’agglomération et les habitants ont continué a peinturlurer la paroi avec plus ou moins de bonheur pendant des générations. L’aspect longiligne de ces fammes, la minceur des membres, les orteils prehensiles, semblent indiquer une influence africaine. Quant au traitement des seins, fort volumineux et contrastant avec les longs seins piriformes des femmes levantínes, ils sont soit templis de peinture en teinte píate, avec un petit espace vide a l’emplacement de l’aréole, soit contournés de peinture. Rappellons encoré, pour mémoire, que dans l’art levantin le rendu des pieds est fort sommaire, généralement de forme ovalaire; lorsque les orteils sont visibles, dans la phase finale, ils ne sont jamáis aussi longs, ni de type préhensile. II doit y avoir d’autres éléments renforcant la possibilité d’une pénétration de l’art rupestre d’Afrique du Nord en Andalousie, oü il pourrait étre a la base des étranges figures de Las Bailadores et d’Algodonales. Cette pénétration pourrait étre complémentaire des mouvements de navigation augmentant les rapports et les contaets entre les populations des rivages de la Méditerranée Occidentale aux y et 2e millénaires”.

Tras una lectura rápida con Google Traductor el texto viene a dar una explicación del motivo de estas esquemáticas figuras femeninas, de grandes pechos y cabezas ovaladas y algo detallistas (se encuentra dibujadas los pechos –libre de pintura- y las areolas de los mismos) con los brazos levantados mostrando una actitud de baile; de ahí el nombre de “las bailadoras”.

Lya y Marcel Dams lo relacionan con unas pinturas próximas a Algodonales (que desconozco su ubicación) de características similares pero de influencia africana, relativamente grandes –de 25 a 35 cm.- para el arte esquemático levantino, y que podrían ser el reflejo de un contacto más que incipiente entre ambas orillas del Estrecho de Gibraltar.

Fig. B. Figuras antropomorfas encontradas en abrigos próximos a Algodonales. Fuente: “Quelques considérations sur L´Art Rupestre Schématique d´Andalousie”. Lya y Marcel Dams. Se relacionan con las figuras antropomorfas encontradas en la “Cueva de las Bailadoras” (Los Barrios) en 1970. Se piensa que son figuras femeninas que representan a mujeres africanas. Puede ser que el autor de las pinturas tras viajar por el norte de África se vió tan impresionado por los bailes y rituales de las mujeres africanas que plasmó lo que vio a través de la pintura. 

Por desgracias hoy día las figuras de las bailaoras en la Cueva de las Bailadoras no son apreciables pero están muy deterioradas por la erosión, filtraciones de agua y pinturas modernas que impiden observar con claridad las tres figuras antropomorfas (Fig. A) de las bailadoras (con sus adornos).

Del mismo modo y gracias a las gestiones realizadas por la Asociación Gaditana para el Estudio y la Defensa del Patrimonio Arqueológico (AGEDPA) la cueva de las Bailadoras está protegida de posibles actos vandálicos observándose de forma clara la figura esquemática de un cuadrúpedo, de características plásticas muy similares a otros abrigos del interior (y no de cuevas y abrigos más próximas a la costa como Atlanterra y Sierra de la Plata).

Figura esquemática de un cuadrúpedo. Cueva de las Bailadoras. Los Barrios.

Pero no será está la única sorpresa que nos depare el cerro del Laurel. Próximo a la cueva de las Bailadoras encontramos otro abrigo, de menor tamaño, y de muy difícil acceso. En este abrigo, se descubrió en el año 1992 restos de pintura repartidos por toda la oquedad. El descubrimiento se lo debemos a Francisca Piñatel Vera, que por aquel entonces visitaba la zona con sus compañeros de clases de un Instituto de Educación Secundaria de Los Barrios.

Hoy día, Francisca Piñatel Vera es Lcda. en Prehistoria y Arqueología, y junto a Domingo Mariscal Rivera (profesor de ESO en Ciencias Sociales) y Francisco Luis Torres Abril (Lcdo. en Ciencias Geológicas) firman el documento “Los Barrios en la Prehistoria” que recoge los hallazgo encontrados en esta segunda oquedad:

Se trata de un abrigo pequeño situado a unos metros del suelo, de difícil acceso. Hay restos de pintura repartidos por toda la oquedad. Nosotros hemos calcados signos en tres lugares. En la zona central del techo (A) hay una figura humana ancoriforme (con forma de arco), con cabeza, de cuyo brazo izquierdo parte una línea suavemente ondulada que nos recuerda a un látigo. Debajo de ella se observa un zoomorfo pectiniforme (con forma de peine) con tres patas y sobre la cabeza del antropomorfo un conjunto de líneas muy difuminadas que no forman ningún dibujo reconocible. En la parte derecha de la pared calcamos dos signos esquemáticos en forma de V, una de ellas invertida (C) y al fondo de la concavidad un trazo ancho inclinado (B)”.

Pinturas esquemáticas del abrigo “Cueva de las Bailadoras II”. Fuente: Los Barrios en la Prehistoria. Síntesis y nuevos descubrimientos. Francisca Piñatel Vera.

No fue fácil acceder a la oquedad donde se encuentran estas pinturas; es muy peligroso ya que es necesario encaramarse a la reja (a dos metros sobre el suelo), lo que tampoco nos asegura verla ya que la poca luz del abrigo impide ver las pinturas con claridad.

Pero no será la última sorpresa. El cerro del Laurel guarda dos más: una de ella es la existencia a unos 200 metros en una zona boscosa y separada de la laja donde se encuentran las pinturas de una tumba antropomorfa.

La encontramos  y la fotografiamos. La disposición de unas grandes piedras colocadas de forma lineal y paralela dispuestas en galería al sur de la tumba me recuerdan mucho a los ortostatos del dolmen de Alberite. Estas piedras contienen restos de ocre¿Será oxido generado por la propia naturaleza? y en caso de ser de naturaleza artificial ¿no parecen existir una figura?.

Restos de ocre... ¿artificial o natural?

Restos de ocre sobre piedra ¿natural o artificial?

Jugando  al “pictioniari”.  ¿Artificial o natural?. Cerro del laurel.

Tumba antropomorfa

Tumba antropomorfa

Tumba antropomorfa.

Restos de ocre ¿natural o artificial?

Restos de ocre sobre piedra ¿natural o artificial?

Ortostatos alineados Cerro del Laurel

¿Ortostatos alineados? ¿se trata de un dolmen? Cerro del Laurel.

Un nuevo ¿dolmen?

Piedras alineadas y paralelas que sugieren la existencia de un dolmen. Cerro del Laurel.

En primer término la tumba antropomorfa. Las líneas blanca indica un cierta alineación de las piedras. Las imágenes superiores corresponden a las piedras alíneadas en el punto de fuga de esta última imagen. ¿Artificial o natural?

El ocre y las pinturas son características que posee por ejemplo el propio dolmen de Alberite (que por cierto no está muy lejos de Algodonales, lugar donde se encuentras las otras “bailadoras”). Es una simple conjetura, sin fundamentos científicos,  pero… ¿me encuentro ante lo que puede ser un dolmen en el cerro del Laurel?.

La jornada, que en un principio se tornaba aburrida por la poca cantidad de setas encontradas, se ha tornada en una bonita y descubridora experiencia. Dando por terminada la jornada nos asalta una nueva pregunta ¿Qué encierra aquella valla metálica que vemos desde la dehesa  en lo alto del cerro?

¿Qué encierra el alambrado? I

¿Qué encierra el alambrado? II. De cerca

¿Qué encierra aquella valla metálica que vemos desde la dehesa  en lo alto del cerro?

Sin tiempo para resolver la pregunta retornamos a los coches y damos por cerrada la jornada. Una reflexión me asalta: ¿sólo damos valor a las cosas cuando nos lo dice alguien de fuera (véase un alemán, un francés o un valenciano) o será que nadie de aquí se preocupa por nuestro patrimonio cultural, y cuando lo hacemos solo nos interesa para explotarlo turísticamente (y destrozarlo)?

Agradeciendo a las fuentes por poner a través de internet sus conocimientos a disposición de todos.

José Manuel Oneto Mariscal

Fuentes:

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17 Respuestas a “El cerro del Laurel (Los Barrios, Cádiz)

  1. @agedda: Un placer contactar con vosotros. Subrayo todo su comentario. Si ese estimado trabajo fuera de foco no sabriamos valor lo que tenemos. Saludos. José Manuel

  2. Hola José Manuel y demás lectores del blog y como no a los que en ese día formamos el grupo de ruta. A mi me encantó por el recorrido , pues nunca había seguido el curso de un canuto. Ya comprendo la peligrosidad de estos, en tiempo de lluvia o niebla. Como día de setas no estuvo mal dado el poco, pues dado el bajo nivel pluviométrico de los días anteriores, cogimos variedad para su reconocimiento. dado la poca experiencia de los componentes. En las próximas salidas serán mas abundantes
    Las dos rutas muy interesantes con variedad y riqueza natural, paisajista y flora y fauna. Y mucho más por los restos y construcciones existentes en la zona.
    Seguro que las repetiré con otras personas para darlas a conocer . Así que gracias a tus conocimientos. Nos vemos en la próxima. Juan (Cádiz)

    • Hola Juan,
      Lo primero de todo encantado de verte por aquí.Lo segundo agradecerte las clases magistrales sobre setas del sábado. Por último invitado quedas para próximas rutas. Tres cosas te pido si repites visitas al Cerro del Laurel: si logras localizar el helecho escoba mándame la fotografía; intenta localizar una imagen actual de las bailadoras y por último resuelveme la duda del rejado. Saludos. José Manuel

  3. Se me pasó comentarte que en la zona de el Palancar se han “plantado” una serie de esculturas modernas (creo que demasiado modernas) a modo de exposición permanente. Puede que esta piedra anjaulada sea una manifestación artística. Esta es su presentación: “La finca de El Palancar, situada junto a la zona de Charco Redondo, con acceso desde la vía de servicio de la A-381, alberga también el Parque Escultórico Los Alcornocales, con obras que formaron parte de la muestra internacional de carácter itinerante Escultura y Paisaje en el Arco del Atlántico, organizada al amparo del programa europeo Leader Plus, en Reino Unido, Portugal y España, y cuenta, además, con itinerarios adaptados para minusválidos, siendo el monte de propio del término municipal barreño el que más alternativas de recreo y ocio ofrece.”

    • @Jose Manuel. Lo sé. Ya cuando estuve pro allí la primera vez vi esas “obras de artes”…si se le puede llamar así…a excepción de una que si me llamó la atención, el resto…desentona un poco en mi opinión. Por entonces estaban acabadas de “plantar”; hoy ya le las encuentras con grafitis e insultos al autor y al mecena.

      No es la primera exposición de arte que veo en el marco de un entorno natural; hace solo unos meses en los alpes suizos vi una exposición interesante y mucho más acorde con el lugar (entonces me acordé del Palancar). Esta exposición también era permanente pero no se había utizado el hierro sino los elementos naturales del sitio para crear figuras y composiciones. Quedaba igual de interesante y seguro que costó menos dinero.

      • Hola:
        La exposición de suiza realmente estaba muy bien integrada, utilizando de materiales elementos de la propia naturaleza, pudiendo ver una oruga gigante hecha con pinocha. Estoy de acuerdo con que con las del Palancar no se ha acertado demasiado pero creo que hay ocasiones en las que las esculturas de hierro se mezclan estupendamente en entornos naturales, pongo como ejemplos el Peine de los Vientos o el museo Chillida-Leku , aunque claro es un cuestión de gustos.
        Saludos.

  4. Buenos días. Varias consideraciones creo que merecen ser hechas. Las pinturas que usted sospecha son figuras rupestres (fotos 34 y 38) no se corresponden con ello. No son más que una alta concentración de hierro en la roca arenisca.
    Por otra parte, comparto con el anterior comentario la idea de que el libro de los Topper hizo más daño que favor a la conservación de nuestro patrimonio. Sería interesante ver fotos de la cueva de las Balilaoas antes de la brutal agresión que sufrió.

    • Hola Fernando,
      Gracias por tu comentario. En efecto, con toda seguridad, las imágenes a las que haces referencias, no son más que una alta concentración de óxido en la roca y lo planteado es una mera conjetura, más bien una licencia que me he permitido a la imaginación como el que ve la cara de la virgen en una mancha de humedad. En cuanto al libro del matrimonio Topper creo oportuno rectificar ese “gracias a…” en tanto en cuanto desconocía el daño ejercido. Un saludo. José Manuel.

  5. Hola! Estaré encantada si puedo acompañaros en vuestra próxima ruta. Soy de El Puerto y me encanta en senderismo en compañía de gente entendida. ¡Sobre todo si se trata de buscar setas! No me arriesgo si no estoy totalmente segura, así que ir con vosotros sería estupendo. Y ahora ya ha llovido algo! Gracias por informarme de vuestras rutas. Y por comentarlas.

  6. Hola José Manuel: en 1988 salió el libro de los alemanes de Diputación y me lo compré inmediatamente. Cuando lo tuve en mis manos me dí cuenta que aquella publicación haría mucho daño. Y creo que así fué. Menos mal que la edición fué corta. Visité muchas de esas cuevas gracias al libro y cuando volvía a algunas algún bárbaro había partido un trozo de lasca para llevarsela. Me atrevo a decir que el matrimonio Topper y la Diput. hicieron mucho daño a nuestro patrimonio arqueológico publicando, con tanto detalle, la ubicación de tantas cuevas. He rebuscado en mis diapositivas y tengo algunas de 1989 de Las Bailadoras donde todavía pueden verse las figuras de los calcos que has publicado (la mujer bailando con los pechos desnudos es fascinante, a ver si la escaneo y te paso una copia). Varios miles de años en esa pared y han ido desapareciendo en apenas un lustro. Menos mal que luego vino otro alemán (el desaparecido L. Bergmann) que consiguió proteger los mas importantes de estos abrigos. Pero todavía quedan cuevas como Las Palomas, en Facinas (con las pinturas mas antiguas de la provincia) sin proteger; por suerte están bastante lejos de una carretera.
    Un saludo y perdón por la perorata.

    • Hola José Manuel. Tal y como he respondido un poco más arriba desconocía tal crítica al libro del matrimonio Topper así que rectificaré ese “gracias a” del artículo. No obstante quizás el trasfondo del asunto sea más profundo y pensándolo bien, tal vez la culpa sea compartida por autor, patrocinador y la sociedad en general que no ha sabido educar a esos desaprensivos. El mismo cuento de siempre. Ni entonces, ni hoy, ni seguro que mañana (ojala algún día fuera que si) lo consigamos; como será que no, bienvenido es la estimada labor que el desaparecido L. Bergmann consiguió en vida. Espero con ganas esas diapositivas. Por cierto…¿conoces que guarda las vallas que parecen encerrar una piedra en lo alto del cerro? No he conseguido averiguarlo y de momento nadie ha respondido a mi pregunta. Saludos. José Manuel.

      • Debo señalar que la asociación Agedpa sigue en la lucha por la conservación y puesta en valor de nuestro patrimonio rupestre. Es justo reconocer los que trabajan fuera de foco, pero cuya labor es igualmente importante tanto a nivel intelectual y de divulgación científica, como de lucha por pedir la protección de las cuevas más amenazadas.
        Un saludo.
        asociacion.agedpa@gmail.com

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